martes, 16 de febrero de 2016

Diez tácticas de la oración

Creo que la oración es una de las contribuciones más poderosas que un cristiano puede hacer para que el mundo sea un lugar mejor. No aprendemos a orar poderosa y eficazmente a través de leer un manual de instrucciones. Aprendemos a orar cuando oramos. Cuando lo haga, descubrirá que no hay continente, nación, organización, ciudad, puesto, situación, circunstancia, condición, gobierno, caso, problema ni batalla que esté fuera del límite de la fuerza de su efecto. No hay persona ni poder político en esta Tierra que pueda mantener la oración callada.
La oración es revolucionaria y marca una diferencia. Sin oración, nuestra vida cristiana solamente está intentando seguir una lista de reglas que alguien más nos da. Con la oración, el cristianismo es vital, relevante, transformador, y lleno de conocimiento y la presencia de Dios.
La oración es un punto de contacto entre el cielo y la Tierra, o quizá sea mejor decir que la persona que ora es ese punto de contacto. Su lugar de oración es su lugar de poder. Es su lugar de control de cambios. Nosotras podemos crear un cambio a través de la fuerza de la voluntad y de la persuasión inteligente, pero no durará. El verdadero cambio irrevocable solamente se da mediante la oración.
Con eso en mente, me gustaría proporcionarle algunas tácticas diferentes a considerar cuando ore:
1)      Ore con fidelidad
Cuando ore, asegúrese de que no vacile en su fe. Aférrese a lo que ha aprendido y a la confianza que ha recibido de su relación con Cristo. Dios puede resucitar una vida muerta, un sueño muerto, todo lo que esté muerto, si tiene fe: “Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen” (Romanos 4:17).

RESISTIENDO AL DIABLO

Santiago 4:7 dice: "Resistid al diablo, y huirá de vosotros." He aquí como puedes resistir al diablo y verte diariamente li...