martes, 26 de junio de 2012

MANIFESTANDO LOS PENSAMIENTOS DE DIOS


Las palabras son la extensión de nuestros pensamientos, por ende, somos lo que pensamos. Proverbios 23:7, dice: “Porque cual es [ el hombre en el] pensamiento en su corazón, así es él”. Dios no sólo desea hablarle a usted, sino “pensar” por usted. Cuando Jesús dijo: “Yo hago lo que Mi Padre hace” (Véase Juan 5:19), Él quiso decir: “Yo hago lo que mentalmente veo que Mi Padre piensa”. Dios le mostraba a Jesús todo lo que Él estaba pensando y le decía a Su Hijo: “Manifiesta eso por mí”.
Cuando se le preguntó el por qué sanó al hombre enfermo, Jesús dijo, sencillamente: “Yo soy la Palabra. Yo manifiesto los pensamientos de Dios. Debo sanar a este hombre porque eso es lo que Vi hacer a Mi Padre”. “No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente” (Juan 5:19). En oración Jesús vio a Su Padre sanar, por eso Jesús sanaba. De igual manera, el Padre quiere revelarnos Sus pensamientos en oración.

“Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que Él hace” (Juan 5:20). Cada vez que Jesús habla de Su obra, mencionaba el amor de Su Padre. Jesús estaba diciendo: “Mi Padre Me ama tanto, que no  sólo habla conmigo, pues hablar no es lo más íntimo. Él me ama tanto, que Le habla a Mi Espíritu y Mi Mente”. El Padre compartirá Sus pensamientos con nosotros en oración, pues tiene el mismo amor para nosotros (Véase Juan 17:23).

Manténgase en comunión con el Señor, en oración. Él quiere compartir Sus pensamientos con usted.

Oración: Padre, en el nombre de Jesús, Tu Hijo, vengo ante Tu trono. Quiero tener comunión contigo, oír Tu corazón y pensamientos hacia mí. Por favor ayúdame a pasar mi tiempo matutino contigo. En el nombre de Jesús, amén.

Pensamiento: Pase tiempo con el Señor para encontrar lo que Él tiene en mente.

¿Cómo SE PROFANA EL TEMPLO DE DIOS?


Cuando la persona salva invita las cosas del mundo a entrar en su vida, deshonra su cuerpo. 
POR DON DICKERMAN

Es necesario definir el templo para comprender cómo es profanado y defendido. El templo en que Dios vive hoy sobre la Tierra es el cuerpo de un creyente nacido de nuevo. Cuán sobrecogedora es esta idea de que Dios realmente mora en el creyente por su Espíritu Santo. Esto puede resultar confuso para algunos que formulan la pregunta: “Si el Espíritu Santo de Dios vive en mí, ¿cómo podrían también entrar en mí espíritus malignos?”. ¿Cómo pueden el pecado y las ideas malvadas vivir en el templo de Dios? Los espíritus malignos pueden acceder al templo exactamente como las ideas malvadas y las acciones pecadoras: por decisiones que tomamos y puertas que abrimos.

RESISTIENDO AL DIABLO

Santiago 4:7 dice: "Resistid al diablo, y huirá de vosotros." He aquí como puedes resistir al diablo y verte diariamente li...