viernes, 23 de enero de 2015

UN ESPIRITU CORRECTO Y LA OBEDIENCIA


La obediencia no es una palabra muy popular hoy en día, pero en 1 Samuel 15:22, la Biblia dice que la obediencia es mejor que cualquier sacrificio. En otras palabras, somos capaces de vivir con sacrificio al diezmar, dar a los pobres, etcétera, pero ¿permitimos que nos digan lo que tenemos que hacer? ¿Somos enseñables?

A muchas personas no les gusta que alguien les diga lo que tienen que hacer. Hay ciertos caracteres y espíritus que simplemente no son enseñables. No puedes enseñar a un espíritu arrogante. No puedes enseñar a un espíritu sabelotodo. No puedes enseñar a un espíritu que siempre está a la defensiva. No puedes enseñar a un espíritu orgulloso. Sin embargo, un espíritu humilde no puede mantenerse sin ser enseñable.

Cuando hablamos de la obediencia, la condición de nuestro espíritu es muy importante. ¿Cómo de fácilmente enseñable eres? Desafortunadamente, muchas veces, cuánto más mayor eres, cuánto más has vivido en la vida o más conocido eres, más te resistes a recibir consuelo.

Tengo un amigo con el que quedo para desayunar cada vez que los dos estamos en la ciudad. Los dos vivimos vidas extremadamente ocupadas, en mundos muy diferentes, pero tenemos ese tipo de relación en la que podemos hablar abiertamente y honestamente sobre nuestras vidas. Valoro mucho esta amistad. Me ha ayudado a pasar por épocas difíciles a través de los años.

¿A quién le has dado el derecho de poder hablar sobre tu vida? No escuches todas y cada una de las opiniones de la gente porque eso sólo te traerá confusión. Permite que las personas correctas y de confianza te hablen honestamente.

Marcos 10 habla del joven rico que había estado viviendo con sacrifico y cumpliendo las leyes. Sin embargo, cuando Jesús le dijo lo que tenía que hacer no le gustó.

El versículo 21 dice: Entonces Jesús, mirándolo, lo amó y le dijo.

Piensa por un momento. ¿A quién le estás dejando amarte lo suficiente como para poder mirarte a los ojos y decirte no lo que quieres oír, sino lo que necesitas oír? Tristemente, este hombre joven no quiso recibir lo que Jesús le había dicho y se fue afligido. Nunca más se nos habla de él en la Biblia. Un espíritu correcto es lo suficientemente humilde como para mantenerse enseñable.

"Compáralo con Moisés, un líder de millones acostumbrado a estar al mando. Éxodo 18 dice que su suegro, Jetro, le corregía y le enseñaba. El versículo 17 dice: ‘Lo que haces no está bien’. Y el 24 continúa diciendo: ‘Oyó Moisés la voz de su suegro, e hizo todo lo que él le dijo’. Moisés tenía un espíritu enseñable."

"¿Eres tú enseñable? ¿Interpretas las cosas de manera que vayan bien contigo en vez de aprender del poder de la obediencia? Si no dejas que te digan esas cosas estarás saboteando tu futuro. ¡Todos necesitamos muchas veces personas que nos salven de nosotros mismos!"

ORACIÓN: Señor, que mi espíritu sea enseñable. Trae a las personas correctas a mi vida, personas que me hablen con sabiduría divina y discernimiento y, dame un corazón que oiga y reciba.

UN ESPIRITU CORRECTO


En el Salmo 51:10-12, David ora por un espíritu correcto.

"¡Crea en mí, Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí!
No me eches de delante de ti y no quites de mí tu santo espíritu.
Devuélveme el gozo de tu salvación y tu espíritu noble me sustente."

Otras traducciones lo traducen como un espíritu firme y generoso. ¿Sabías que Dios tiene un corazón generoso? Cuando nacemos de nuevo, nuestro espíritu es hecho nuevo y allí es donde Dios mora. A medida que continuamos caminando y creciendo en Dios, nuestro espíritu debería ser cada vez más libre, firme y consistente. Más como el Suyo.

Daniel tenía un espíritu excelente y David oraba por un espíritu correcto.

Y tú, ¿qué? ¿Qué gobierna tu espíritu?

¿Está libre? O, ¿está lleno de ofensas y heridas del pasado? Es muy fácil justificar todas aquellas cosas que atrapan nuestro espíritu. La naturaleza humana tiende a querer justificar la mediocridad a causa de lo que está pasando en nuestro espíritu.

En 1989, hice una de mis primeras visitas a América. Allí conocí a un exitoso y notable pastor llamado Casey Treat y, sin planearlo, tuve la oportunidad de quedar con él algunas veces y observar su ministerio durante algunos días. Nadie me conocía en aquel entonces. Era un simple pastor joven de una pequeña iglesia de las afueras de Sydney, Australia, así que ésta era una gran y generosa oportunidad para mí. Cuando volví a Australia, recibí una carta de Casey (¡antes de la era del email!) invitándome a hablar en una conferencia muy conocida que su iglesia organizaba. ¿Por qué quería Casey que yohablara en esta conferencia? ¡Nunca me había escuchado predicar y nadie me conocía en aquel entonces! Cuando fui y prediqué, me sentí como un pez fuera del agua. Más tarde, le pregunté a Casey: ‘¿Por qué me pediste que viniera a hablar si nunca me habías escuchado predicar?’ Él me dijo: ‘Me gustó tu espíritu’. Nunca olvidaré esa frase.

1 Corintios 14:32 dice: ‘Los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas’. Es decir, el profeta controla la profecía y no al revés.

Cuando alguien tiene un espíritu contaminado se refleja en su don, sea cual sea. Puede que no haya nada malo con lo que esa persona dice, pero si no está viniendo de un espíritu libre, generoso o limpio, de alguna manera acabará contaminando el mensaje. Si tu espíritu no es el correcto, se reflejará y dejará marca en lo que hagas como una ‘gotera’.

Lo que Dios quiere hacer en tu vida es demasiado importante como para dejar que un espíritu herido lo sabotee o lo controle. Sin embargo, un espíritu correcto abrirá puertas de oportunidad para ti.

ORACIÓN: Señor, gracias porque mi futuro está seguro en ti. Crea en mi un corazón limpio y renueva un espíritu correcto dentro de mi para que camine en el glorioso futuro y en todos los planes buenos que tú tienes para mi vida.

GUARDA TU ESPIRITU


¿Te has dado cuenta de que tu espíritu es tu responsabilidad?

Proverbios 25:28 dice: Como ciudad destruida y sin murallas es el hombre que no pone freno a su espíritu.

La Biblia compara a la persona que no tienen control sobre su espíritu con una ciudad cuyas murallas han sido destruidas. Ese hecho hace que la ciudad no tenga defensas y, por lo tanto, sea vulnerable a cualquier ataque. De la misma manera, si no ‘cuidamos’ o ‘gobernamos’ nuestro propio espíritu, somos como ciudades con brechas en nuestros cimientos y grietas en nuestras murallas, abiertos a cualquier ataque imaginable.

La razón por la que debes responsabilizarte de tu espíritu es porque tu espíritu te abre camino en la vida. Uno de los mejores consejos que yo recibí cuando estudiaba de joven en el Colegio Bíblico fue: ‘Nunca desarrolles en ti un espíritu herido’. Tu espíritu es la llave de tu futuro y sobretodo, como dice Proverbios 4:23, deberíamos guardarlo con ‘toda diligencia’ (En la Biblia, las palabras ‘corazón’ y ‘espíritu’ son intercambiables). Las elecciones pobres, la falta de sabiduría, la inestabilidad emocional, el orgullo, la amargura, un ‘espíritu herido’ y la falta de perdón son el tipo de cosas que nos debilitan y nos dejan abiertos y vulnerables a cualquier asalto.

Daniel 6:3 explica que Daniel tenía un espíritu excelente. Fue esa calidad de su corazón la que hizo que el rey Nabucodonosor cambiara la manera de ver a Daniel, obteniendo así su favor y ascenso como resultado.

Pero este mismo Daniel sobresalía entre los funcionarios y sátrapas porque había en él un espíritu extraordinario, de modo que el rey pensó ponerlo sobre todo el reino.

De la misma manera que el excelente espíritu de Daniel hizo que el rey le mirara diferente, si tú cuidas de tu espíritu, te levantarás por encima de cualquier circunstancia difícil que estés enfrentando y encontrarás favor en los demás. Sin embargo, si permites que otras cosas dominen tu espíritu, éstas no te dejarán entrar en todo lo que Dios ha planeado para ti.

Es mi oración que entiendas el valor inmenso de tu espíritu y que tomes la responsabilidad de guardarlo fielmente cada día. Responsabilizarse de tener un corazón puro, limpio y correcto es totalmente necesario si quieres caminar en una relación fructífera con Jesús.

ORACIÓN: Señor, ayúdame a guardar y mantener mi corazón y mi espíritu puros delante de ti. Trae a mi mente todo aquello que me está haciendo vivir ‘herido’ y capacítame para tener un espíritu correcto.

UN ESPIRITU CORRECTO Y EL SABOTAJE


¿Te has dado cuenta de que tu espíritu puede herirse y debilitarse? Si permites que la negatividad y las ofensa de otra persona entre a tu espíritu, saboteará tu vida. Lo que Dios tiene para ti es demasiado valioso como para permitir que tu espíritu sea gobernado o atacado por la derrota, el cinismo o el pesimismo de alguien. David lo dijo muy claro en el Salmo 101:3:

Detesto la obra de los que se desvían; no se aferrará a mí.
Esto es tan importante. Si no guardas y cuidas de tu propio espíritu, las cosas que no son sanas se engancharán a tu espíritu y se aferrarán a ti. David decidió que él no iba a dejar que eso le pasara. Y en el versículo 4 dice:
El corazón perverso se alejará de mí.

Perverso significa retorcido. Algo se mueve, algo cambia. ¿Has tenido alguna vez una conversación con alguien en la que en cuanto ellos se van, algo se te queda dentro y no te sientes bien? Si tú te expones a un espíritu incorrecto, acabarás mirando las cosas a través de un cristal diferente. Tu perspectiva se habrá distorsionado. Empezarás a pensar: ‘Oh, quizá sí que tiene razón. No me había dado cuenta antes.’ Y de repente, ese pensamiento empezará a aferrarse a tu espíritu y el enemigo lo utilizará para atraparte y robarte.

A veces, amar significa tomar decisiones duras. En 2 Tesalonicenses 3, el apóstol Pablo deja muy claro que no debemos rodearnos de chismosos o entrometidos. Evítalos porque tienes que cuidar de tu propio espíritu.

Aún recuerdo cómo hace muchos años me di cuenta de que debía alejarme de una amistad de toda la vida. No había visto a este amigo desde hacía mucho tiempo y cuando quedamos para comer, me di cuenta de lo negativo que era. Minó y le quitó valor a todo y a todos los que eran valiosos para mi. Era muy criticón. Simplemente su espíritu no era bueno. Al despedirnos, supe en mi corazón que nunca más le volvería a contactar. ¿Por qué? Porque yo era joven y lo que Dios tenía para mi era demasiado importante como para dejar que lo que había en su espíritu saboteara el mío y se convirtiera en parte de mi.

Mantén un espíritu correcto cuando lidies con los problemas y la negatividad de los demás. Queremos vivir nuestras vidas siendo de bendición para las personas, ayudando y alcanzando a gente. Sin embargo, eso es muy diferente a permitir que el espíritu de alguien tome control sobre el nuestro.

ORACIÓN: Padre, dame sabiduría para lidiar con las situaciones de la vida. Trae a mi mente esos pensamientos y perspectivas incorrectas que están aferrándose a mi y nublando mi visión. Enséñame a vivir con una actitud positiva que sea refrescante para cada persona que me encuentre, dejándoles ver a Cristo en mi.
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