sábado, 19 de mayo de 2012

DECRETO

Que las aguas turbulentas de la vida descenderán a su posición normal y todo lo que destruyó en su pasado, el Señor por amor a su nombre me lo devolverá, estaré firme sin desmayar hasta que Dios responda a mis peticiones, no tomaré una decisión errada, tampoco , me desviaré de su camino aunque no vea respuesta en Él esperaré y afirmaré mi corazón hasta que despierte el alba y se ahuyenten las sombra y brille la luz de mi Amado sobre todas mis bendiciones.

DECRETO

Que si tú dispusieras tu corazón, y extendieres a Él tus manos; si alguna iniquidad hubiere en tu mano, y la echares de ti, y no consintieres que more en tu casa la injusticia, entonces levantarás tu rostro limpio de mancha, y serás fuerte, y nada temerás; y olvidarás tu miseria, o te acordarás de ellas como de aguas que pasaron. La vida te será más clara que el medio día; aunque oscureciere, será como la mañana. Tendrás confianza, porque hay esperanza; mirarás alrededor y dormirás seguro. Te acostarás, y no habrá quien te espante; y muchos suplicarán tu favor.

sábado, 12 de mayo de 2012

ABRA SU CORAZÓN A DIOS


La oración es abrir el corazón o el alma a Dios en una forma sincera, sensible y afectuosa, por medio de Cristo, con la ayuda y en el poder del Espíritu Santo, para cosas como las que Dios ha prometido, o que son conforme a la Palabra de Dios, para el bien de la Iglesia, sometiéndonos en fe a la voluntad de Dios.

Cuando usted ora, abre su corazón o su alma a Dios. La oración es desahogarse, es aliviarse al derramar

sábado, 5 de mayo de 2012

¡SIMPLEMENTE PIDA!


Joyce Meyer

Yo creo que Santiago nos está diciendo en Santiago 4:1, 2: “Ustedes están siempre disgustados porque tratan de lograr las cosas que quieren mediante sus propios esfuerzos. Por ese camino nunca las van a obtener. Van a terminar siendo personas celosas, detestables, y teniendo malas relaciones, porque quieren lo que otros tienen”. Entonces, Santiago resume toda la situación en una sentencia: “No tienen, porque no piden” (Santiago 4:2). Esencialmente, señala que tratamos de obtener todas las cosas por nosotros mismos, en vez de pedírselas a Dios. 

Usted puede pensar: “Pero sí le he pedido cosas a Dios; pero Él no me las dio”. Si le ha pedido algo a Dios y Él no se lo dio, la razón no es que lo esté resistiendo. Puede ser que no sea su voluntad que la tenga o que aún no sea el tiempo. Puede ser que tenga algo mejor para darle, pero que usted todavía no esté lo suficientemente maduro para tenerlo. Sea cual fuere la razón, nunca es porque Él no quiera que usted sea bendecido.

Usted es un hijo de Dios, y Él lo ama. Él es un buen Dios, que sólo da cosas buenas, y quiere hacer por usted mucho más de lo que le sería posible imaginar (vea Efesios 3:20). Pero lo ama demasiado para darle cualquier cosa que lo pueda dañar. Lo ama demasiado para darle cosas que, en última instancia, lo harán más carnal o que incluso puedan arrastrarlo a pecar porque todavía no está listo para manejarlas.

¿Puede un padre amante dar a sus hijos las llaves del automóvil antes de que tengan edad suficiente para manejarlo? Por cierto que no, porque el padre sabe que pueden sufrir un accidente a causa de su inexperiencia. Dios actúa de la misma forma con sus hijos. Porque nos ama, no nos da aquello que todavía no tenemos madurez espiritual para manejar.

Muchas personas usan la manipulación y los caminos mundanos para obtener cosas que creen que no aceptan no tener, y esas mismas cosas terminan por arruinarlos. He descubierto que el secreto de estar contento es pedir a Dios lo que quiero y descansar en el conocimiento de que, si corresponde, Él me lo dará a su debido tiempo. Si no corresponde, Dios hará algo mucho mejor de cuanto yo pueda pedirle.

—Tomado de La Biblia de la vida diaria, de Joyce Meyer.

DIEZ PASOS PARA APROVECHAR MEJOR TU TIEMPO


Pablo nos recuerda: “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos” (Ef. 5:15-16).

1- Reconoce que la postergación es la asesina de la motivación (Pr. 21:25).

2- Pídele a Dios sabiduría en el manejo de tu tiempo y colócate metas (Ec. 8:6).

3- Manten una agenda con todos tus horarios y con el detalle de aquello que haces. (Ec. 3:17).

4- No inviertas tiempo en lo insignificante. Cada día enumera las cinco tareas más importantes y realízalas en ese orden (Pr. 28:19).

5- Se realista del tiempo que te toma terminar cada proyecto (Lc. 14:28-29).

6- No te sientas culpable, si no puedes completar todas las tareas en un día (He.10:35-36).

7- Evalúa el diálogo que tienes contigo mismo, cuando se estanca en las tareas diarias o cuando no llegas a cumplir tus objetivos (Sal. 19:14).

8- Si no sabes cómo disciplinarte y usar bien tu tiempo, pídale a un amigo o consejero que te ayude, también observa y sige buenos ejemplos (Pr. 12:15).

9- Somete tu vida a Cristo, entrégale el control total de ella (Gá. 2:20).

10- Pida al Señor su provisión de todo cuanto necesitas, vive por fe y así podrás usar más y mejor tiempo para Él (2 P. 1:3-4).

Declaración del Día: Señales, Prodigios y Milagros Liberados a Través de Mi Espíritu


Declaración del Día: Mi Poder y Mi Fuerza Dispersarán al Enemigo


Declaración del Día: El Podeis Manos se Liberará en Tu Vidar de


RESISTIENDO AL DIABLO

Santiago 4:7 dice: "Resistid al diablo, y huirá de vosotros." He aquí como puedes resistir al diablo y verte diariamente li...