domingo, 22 de mayo de 2011

ORACIÓN DE GUERRA PARA LAS AMAS DE CASA

Pastora Kimberly Daniels
Padre, gracias por enseñarles a mis manos a
hacer la guerra.

Gracias porque toda mi familia es salva y está cubierta con la sangre de Jesús. Como sierva del Señor, te presento mi cuerpo como sacrificio vivo, santo y aceptable, que es mi culto racional a ti. Gracias porque la unción de Jael es fuerte sobre mi vida. La misma unción que estuvo sobre Rut como mujer virtuosa de Dios está sobre mi vida. Me baso en el legado espiritual de la mujer de Proverbios 31. Este legado dice que soy una mujer de guerra. Soy una mujer acaudalada, de fortuna y riquezas, y una fuerza para ser tenida en cuenta, porque mi fortaleza está en mi Dios.

No tendré miedo de los enemigos que cruzan el umbral de mi casa. Doy la bienvenida a cada desafío que se ha manifestado en mi familia para que pueda ser convenientemente tratado. Los espíritus ya no se quedarán alrededor de mi casa o sobre mi cabeza. ¡Mi familia es efectivamente libre! No tengo temor de enfrentar los secretos ocultos y enemigos que me asechan. Poseo una estaca y un martillo en el espíritu, y el enemigo será muerto en mi casa. No hay posibilidad de transigir entre mis enemigos y yo. Expulsé de mi casa al espíritu acomodaticio.

Cuando el enemigo entra en mi casa, lo cubro con el manto de la sangre de Jesús para prepararlo para la destrucción. Cada enemigo de mi familia será juzgado y destruido. El espíritu de Débora en mi vida ya lo ha declarado. Los ángeles están alineados sobre mi situación, y ya tengo la victoria. Cuando el enemigo me pida agua, le daré leche. Cuando el enemigo me pida que dé falso testimonio, hablaré la verdad. Estoy ungida para matar a mi enemigo sin hacer ruido. Como manda 2 Corintios 10, estoy lista para castigar cada espíritu insubordinado que quiera exaltarse por sobre el conocimiento de mi Dios. Estoy firme ante mi Dios con un clavo en una mano y un martillo en la otra. Estoy firme bajo la autoridad apostólica de mi liderazgo espiritual y mi esposo. (Damas solas, Jesús es su esposo.)

Ato el poder de cada Sísera que trate de esconderse en mi casa. Mi confesión es que cada intruso está sujeto a la autoridad que Jesús me ha dado sobre su cabeza. Renuncio a cada espíritu que está asignado territorialmente a mí como mujer. Del espíritu de Atalía al espíritu de Vasti, renuncio a su misma presencia.  Renuncio al residuo del cráneo, las manos y los pies de Jezabel, y digo que todas las puertas para la manipulación y el control están cerradas en mi vida. Tengo autoridad en mis manos (yawd) para aplastar al enemigo y su simiente (zera). Me baso en la unción de la enemistad que Dios ha puesto en mí. 

Soy una mujer de Dios lista para el combate, y mi espíritu está en alerta contra las artimañas del diablo. Cada flecha de día y terror nocturno debe someterse a la autoridad de Jesucristo. Soy llamada a hablar en nuevas lenguas, echar fuera demonios, colocar mis manos sobre los enfermos y tomar en mis manos serpientes y pisoteadas. Pisotear serpientes abre un sendero para que los dones del Espíritu fluyan libremente en la tierra para que el reino de Dios pueda venir. Padre, ¡declaro que ese reino ha venido y que tu voluntad será hecha! En cuanto a mí y mi casa, serviremos al Señor. Gracias por enseñarme que mis manos hacen guerra.

martes, 10 de mayo de 2011

LA ÚNICA ARMA....

Pastor Paul Yonggi Cho
"La única arma con la que puede atacarnos Satanás es hacer que descuidemos lo que nos pertenece legítimamente en Cristo. El sólo sabe robar y destruir, pero conocemos a nuestro adversario, el diablo, y no nos engaña con sus ardides. ¡Somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó!"

¡Amén!

¿QUE UN PACTO?

(Esta pregunta siempre me la había hecho, y siempre buscaba sobre ello, y la verdad nunca lo encontaba. Pero bendito sea mi amado Padre que por casualidad cuando menos esperaba, encontre la respuesta y quiero compartirla con ustedes, porque ¿cuantos de ustedes sean hecho esta pregunta? pues bueno les ha llegado la respuesta y igual que a mí)


¿Que es un pacto?
Un pacto es un contrato entre dos individuos; y en especial entre reyes y gobernantes. Abraham hizo un pacto con Abimelec (Génesis 21:27); Josué con el pueblo de Dios (Josué 24:25); Jonatán con la casa de David (I Samuel 20:16); Acab con Ben-adad (I Reyes 20:34). Por lo tanto, debemos basar nuestra comprensión de lo que es un pacto en el registro bíblico de contratos o acuerdos que había que cumplir.

También la relación de Dios con el hombre se ha basado invariablemente en un pacto. Desde el que estableció con Adán en el huerto de Edén hasta el que tiene con la iglesia en el Nuevo Pacto, Dios siempre ha aclarado cuáles eran las responsabilidades de cada parte en sus tratos con nosotros. Si nosotros cumplimos los términos que se refieren a nuestras obligaciones, Dios también cumplirá los que tienen que ver con las suyas. Si quebrantamos el acuerdo, entonces seguirán los resultados apropiados y justificados de dicho quebrantamiento. Por lo tanto, en los pactos de Dios con el hombre siempre se han especificado las partes o  principios, las estipulaciones o promesas mutuas, y las condiciones.

Las partes
En el pacto hecho mediante la sangre de Cristo, o Nuevo Pacto, las partes son: Dios mismo y la humanidad caída. El hombre, por su pecado original -el pecado de Adán- cayó de la gracia y del favor de Dios, de modo que vive apartado de la comunión con su Creador, y perdido en la inmundicia y el lodazal del pecado. El ser humano no es pecador porque peca, sino que peca porque es esencialmente pecador. Motivado por un amor puro, no provocado e inmerecido, Dios mandó a su Hijo unigénito, Jesucristo, para que asumiera la naturaleza humana. Su propósito era que viviese una vida perfecta y sin pecado en esa naturaleza, demostrando de una vez por todas la habilidad que el hombre recibiera en un principio para mantenerse por encima del pecado. Luego, Jesús sufrió la paga de dicho pecado del ser humano muriendo en la cruz. Mediante su muerte expiatoria, la ira de Dios ha quedado satisfecha y se ha abierto para el hombre el acceso a la presencia divina.

En el pacto de Dios con Israel, Moisés actuó de mediador. En otras palabras, se le dio la responsabilidad de explicar al pueblo lo que entrañaba el contrato. Ahora, en el nuevo pacto de sangre de Cristo, Jesús es el mediador, a través del acta que dejó tras de sí para que la siguieran los firmantes de ese nuevo acuerdo. Hebreos considera ambos pactos, y juzga que el nuevo es mejor, debido a las promesas hechas por el mediador: Dios ejecuta la palabra, y el hombre es el beneficiario. Aunque, si lo examinamos detenidamente, en realidad el pacto es entre el Padre y el Hijo; ya que el primero había prometido al segundo una herencia y un reino, que le dio al resucitarle de los muertos.

En el Salmo 40, Hebreos 10, Juan 17:4 y Gálatas 4:4, Dios revela el carácter anterior al advenimiento de la obra de Cristo sobre la tierra. Estas y otras muchas citas revelan claramente el plan o acuerdo eterno entre el Padre y el Hijo, que dio como resultado la redención.

Las promesas de Cristo al Padre:

La parte del Hijo en el acuerdo era la siguiente:

1. Preparar una morada adecuada y permanente para Dios en la tierra. El Señor jamás quedó satisfecho con el tabernáculo de Moisés, que era imagen de lo que habría de venir; ni con los templos de Salomón o Herodes. Dios deseaba un lugar de morada mutua y continua, para que todo el mundo pudiera contemplar y apreciar la gloria revelada. Por lo tanto, Jesucristo prepararía dicha morada: la iglesia; y también un cuerpo mediante el cual Dios pudiera llevar a cabo sus propósitos divinos en la tierra -Cristo mismo sería la cabeza de dicho cuerpo-, y que fuera perfecto y sin mácula, como lo fue el cuerpo original de Adán. Sin embargo, ese nuevo cuerpo sería mejor, ya que se compondría de millones de personas de todo el mundo y nunca desobedecería, puesto que la cabeza sería el Hijo de Dios.

2. El Hijo habría de dar el Espíritu Santo sin medida a la nueva familia en la tierra: la Iglesia. Anteriormente, el Espíritu había venido de un modo parcial sobre carne humana, haciendo que los hombres profetizaran, realizasen milagros y revelaran la naturaleza y la voluntad de Dios. Sin embargo, la nueva promesa daría el Espíritu en su plenitud. Concediéndoselo de esta forma a la humanidad redimida, la Iglesia podría tener suficiente gracia para llevar a cabo la voluntad de Dios; no por obligación, sino por deseo. El Espíritu Santo sería capaz asimismo de invertir los efectos del pecado en la naturaleza humana y adornaría al cuerpo de Cristo con belleza, fuerza y santidad.

3. El Hijo volvería a su Padre y se sentaría con El en el trono, desde donde intercedería por los que hacen su voluntad. De este modo, los efectos de haber herido a Satanás en la cabeza culminarían con la destrucción total del reino del diablo y la aniquilación de todo el mal de la tierra.

Las promesas del Padre a Cristo

1. El Padre libraría al Hijo del poder de la muerte. Otros habían muerto anteriormente y habían sido resucitados por algún tiempo; pero más tarde fallecieron también. Nadie, desde Adán hasta Cristo, había muerto y revivido para la eternidad. Al hacerlo, el Padre, no sólo resucitó al Hijo, sino que quebró el poder mismo de la muerte. Pablo considera el poderío de la muerte como el mayor que será destruido (véase 1 Corintios 15:26). Por lo tanto, al destruirse dicho poder, se le dio a Cristo toda autoridad en el cielo y en la tierra.

2. El Padre concedería a Cristo la facultad de dar el Espíritu Santo en plenitud a quien El quisiera. Al tener tal autoridad, éste podría capacitar a los miembros de su cuerpo para que hiciesen la voluntad de Dios.

3. El Padre sellaría y protegería, por medio del Espíritu Santo, a todo el que viniera a Cristo.

4. El Padre daría al Hijo una herencia compuesta por gente de todas las naciones de la tierra, y un reino o dominio eterno.

5. Como extensión de Cristo, la cabeza de la Iglesia, su cuerpo sería capaz de declarar a todos los principados y potestades la sabiduría eterna y multiforme del Padre, justificando para siempre la creación del amor de Dios: ,la humanidad.

La condición
La condición bajo la cual se estableció el pacto entre el Padre y el Hijo fue que este último vendría con la forma y la naturaleza humanas, sujeto a todas las tentaciones del hombre y sin apoyarse en su divinidad. Debía superar cada prueba del mismo modo que los hombres pueden hacerlo: por medio del Espíritu Santo. Cristo también se sometería a la muerte -incluso a la ignominiosa muerte de la cruz-; y derramaría su preciosa e inmaculada sangre, con la cual serían sellados para siempre los que creyeran en El.

Como segunda parte legal de este eterno y mejor pacto, y habiendo cumplido todas sus promesas, recibido aquellas del Padre, y satisfecho todas las condiciones, Cristo ha establecido ahora claramente la entrada que tenemos a Dios en oración.
Dicho de otro modo: contamos con el derecho legal de acercarnos al Padre.

¿Por qué es esto importante?
Satanás ya no tiene acceso a Dios para acusar al hombre como hizo en el libro de Job:
"Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás. Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella. Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová" (Job 1:6-12).

Este relato revela que Satanás tenía acceso al cielo y podía acusar tanto a Dios como al justo Job.  Acusaba a Dios al decirle que la única razón por la que Job le servía era que le había bendecido -el Señor no era justo-, y a Job al afirmar que podía maldecir a Dios si le quitaban todas sus posesiones. ¡Satanás es, y ha sido siempre, el gran acusador!

Cristo, que vio al diablo caer al principio (Lucas 10:18), revela un aspecto de su éxito redentor impidiendo la entrada de Satanás en el cielo.
"Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte" (Apocalipsis 12:10, ll).

Por lo tanto, Satanás no tiene ya acceso a Dios, ni puede acusar a los creyentes continuamente como antes; sin embargo, todavía lanza sus acusaciones a nuestra mente: nos dice que no somos dignos de orar y que no tenemos derecho a llegarnos al trono de la gracia, donde puede proporcionársenos fortaleza en tiempos de necesidad. De modo que es sumamente importante, sobre todo cuando estamos batallando con el diablo en oración, que comprendamos que la eficacia de nuestras peticiones se basa en el pacto de sangre: en la sangre vertida de Jesucristo. Podemos llamar a Satanás mentiroso y padre de mentiras; superar cada pensamiento que no sea de Dios; atar toda palabra negativa, acusadora y de autodesprecio que nos venga a la mente con el objeto de destruir nuestra propia imagen. Podemos hacer esto porque el derecho legal a acceder a Dios ha sido comprado para nosotros.

Por lo tanto, ¡acérquese al Señor confiadamente! Si no ejerce usted su derecho legal a entrar en la presencia del Padre, está invalidando la obra expiatoria de Cristo en el Calvario. Pertenece usted al grupo íntimo y selecto al que se le ha dado acceso al trono de Dios. Es algo gratuito, pero no barato. Se le concede gratis, pero Jesús tuvo que pagar con su vida para que usted recibiera ese privilegio. ¿No va aprovechar lo que es suyo por derecho en el Señor?

La única arma con la que puede atacarnos Satanás es hacer que descuidemos lo que nos pertenece legítimamente en Cristo. El sólo sabe robar y destruir, pero conocemos a nuestro adversario, el diablo, y no nos engaña con sus ardides. ¡Somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó! ¡Amén!

sábado, 7 de mayo de 2011

ATENCIÓN!!!!!

Hola amados hermanos, hemos cambiado de dirección de correo ahora es: intercesoresenaccion@live.com, allí podrán enviar sus solicitudes de oración, comentarios, etc. también hicimos el cambio en el link de la derecha "Pedidos de Oración". 

Aprovecho la ocasión para hacer referencia a que en cada publicación que realizamos, podrá ver la siguiente imagen:

 

Donde dice: comentarios, pueden hacer click allí y dejarnos saber si les ha sido de ayuda el artículo, hacer sugerencias y/o los temas que quisieran que publicáramos.


Así mismo agradecemos a Dios por cada uno de ustedes, lo que aquí hacemos lo hacemos porque amamos a Dios y queremos dedicar nuestras vidas para servirle, queremos compartir de los que Dios nos ha dado...

Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo derramen su gracia y su paz sobre ustedes...

Jesús y Lizeth de Rodríguez
Salmista e Intercesora

jueves, 5 de mayo de 2011

MES DE ANIVERSARIO!!!!!

En el mes de Mayo de 2010, fue creado este blog con el propósito presentar las armar que Dios nos ha dado para ir en contra de Satanás, equipando los con oraciones de guerra, declaraciones de bendiciones, artículos extraídos de los libros que leemos y que sabemos que son temas que les ayudarán en su vida espiritual, asimismo declaraciones para derribar maldiciones generacionales.


Cuando aperturamos por primera vez el blog fue creado en "overblog", allí obtuvimos 2.300 visitantes, después nos mudamos a "blogspot" que es nuestra dirección actual, en el cual hemos recibido 1.471 visitantes, lo que nos da un total de 3.771 visitantes hasta la presente fecha.

Damos gracias a nuestro Padre celestial porque por su gracia hoy estamos realizando nuestro deseo de poder llegar a cada uno de las personas que nos han visitado, llevando palabra, y enseñando de lo que él nos ha dado, seguiremos compartiendo con cada unos de ustedes, y esperamos que recomienden este blog a sus, amigos y familiares, pueden dejar sus comentarios en cada articulo que publicamos, de esa forma podremos saber cual a sido el impacto en sus vidas, asimismo pueden escribirnos a intercesoresenaccion@hotmail.com y enviar sus peticiones de oración.

Gracias Totales....!!!!

Que la gracia y la paz de nuestro Señor Jesucristo repose sobre sus vidas...


Sus Servidores en Cristo Jesús
Jesús y Lizeth de Rodríguez
Salmista e Intercesora

ORACIÓN POR LAS RELACIONES MATRIMONIALES

Padre, en el nombre de Cristo jesús, te dedicamos totalmente nuestra relación matrimonial.

Renunciamos a la institución del matrimonio hecha por el hombre y nos consagramos al matrimonio santo. Tú engendraste el matrimonio, y nos sometemos completamente a su cobertura de acuerdo con tus preceptos y tu Espíritu Santo. Nuestro matrimonio está ungido, y cada yugo debe inclinarse y ser cauterizado en el nombre de Jesús. Nos arrepentimos de los pecados de nuestros antepasados, y las maldiciones que llegaron por línea sanguínea son cauterizadas cuatro generaciones hacia atrás. Renunciamos a cada maldición que haya venido a través de nuestra unión y nos declaramos libres. No sólo nuestro matrimonio está bajo un cielo abierto, sino que también los matrimonios de nuestros hijos serán benditos durante mil generaciones. Nuestro lecho matrimonial es bendito, nuestras finanzas son benditas, los hijos de nuestra unión son benditos, y los que son de cualquier otra unión ahora son cubiertos por esta bendición gracias a la sangre de Cristo. Nuestro hogar y nuestros negocios son benditos.

Las bendiciones de Abraham bajan hacia nosotros y nos toman, porque hemos dedicado nuestras vidas a obedecer los preceptos de Dios. Las maldiciones no tienen poder sobre nosotros. Renunciamos a toda influencia exterior impía sobre nuestro matrimonio, de miembros de la familia, socios o relaciones previas. Todo lazo y vínculo es roto y la magia simpática está bajo nuestros pies. Atamos todo recuerdo que el enemigo pudiera presentarnos de los desafíos anteriores. Atamos el espíritu de Hydra para que no pueda levantar la cabeza. Todas las cosas viejas han pasado, y en nuestro matrimonio todas las cosas han sido hechas nuevas. Nuestro matrimonio está crecien-do hacia Dios, de un nivel a otro y de gloria en gloria.
 
Nos ponemos de acuerdo y atamos la magia blanca, la magia de poción, la magia de velas, la magia imitativa, la magia defensiva, la magia contagiosa, la fonovidencia, la maldición de los parientes políticos, la seudoresponsabilidad, los conocidos impíos enviados contra nuestra relación y la rebelión contra la perfecta voluntad de Dios para nuestras vidas. Atamos la imaginería, la magnificación, las locuciones mentales, los espíritus bloqueantes, toda idea fija, las maldiciones a través de la confesión negativa y la operación de los recuerdos acásicos contra dónde estamos actualmente en Dios. 
Atamos la perversión sexual y la echamos fuera de nuestra familia, y tomamos autoridad sobre el espíritu quebrantador de pactos. Renunciamos a todos los ídolos y los sacamos permanentemente de nuestros corazones y de nuestros hogares, en el nombre de Jesús. Atamos la fascinación, el encantamiento, el asesinato, la murmuración, la vejación, la confusión, la división, la desconfianza, la deshonestidad, la deslealtad, la sospecha, el celibato, la impotencia, el espíritu de zombi, el espíritu de guerra, el espíritu de hipocresía, la tensión financiera y los argumentos que promueven desacuerdos financieros, y atamos el espíritu del consejo impío. Lilit, Lamia, Acab, Jezabel, Ismael, Aracnia, Batman y Poltergeist: ¡salgan fuera, nuestra casa le pertenece a Jesús! Y ahora que todas estas fuerzas han sido atadas, liberamos la perfecta voluntad de Dios para nuestra familia. ¡Declaramos que en lo que respecta a esta casa, nosotros serviremos al Señor!
 
Amén.

domingo, 1 de mayo de 2011

UN PLAN DE CUATRO PASOS


Quiero delinear los cuatro pasos básicos que un cristiano tiene que dar para luchar por la salvación de  alguien que está atado por los demonios. Muchos padres enfrentan este problema con sus hijos incrédulos que participan de música "rock", de juegos ocultistas, drogas, alcoholismo, etc. Cualquier cristiano puede dar estos pasos respecto de cualquier persona por la cual sienta carga y si está dispuesta
a luchar para llevarla a los pies de Cristo.

 1. Si la persona inconversa vive en casa del cristiano, el primer paso es limpiar la casa, si es que el cristiano tiene cierta autoridad en la familia. Los hijos, claro está, no pueden hacer esto, si son menores que todavía viven con sus padres.

Todo objeto que haya sido usado para servir al diablo (como objetos del ocultismo, discos de música "rock", rosarios, etc.) son "objetos familiares". Hay que sacarlos de la casa porque ofrecen base legal que los demonios usan para seguir ejerciendo poderes malignos en la casa.

Los objetos familiares son objetos en los que hay demonios adheridos. Cualquier cosa que se haya utilizado en la adoración de Satanás o en servir a Satanás constituye base legal para los demonios. En otras palabras, los demonios tienen derecho a adherirse a cualquiera de esos objetos y valerse de ellos.

Veamos un par de pasajes que hablan de esto.

"Las esculturas de sus dioses quemarás en el fuego: no codiciarás plata ni oro de sobre ellas para tomarlo para ti, porque no tropieces en ello, pues es abominación a Jehová tu Dios; y no meterás abominación en tu casa, porque no seas anatema como ello; del todo lo aborrecerás y lo abominarás; porque es anatema". Deuteronomio 7:25-26

"¿Qué pues digo?¿Que el ídolo es algo?¿o que sea algo lo que es sacrificado a los ídolos? Antes digo que lo que los Gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios y no querría que vosotros fueseis partícipes con los demonios". 1 Corintios 10:19-20

Estos dos pasajes muestran que los ídolos representan demonios. La cita de Deuteronomio señala con claridad que todo lo que se ha usado en el servicio de Satanás es abominación ante el Señor. Ni siquiera el oro y la plata pueden ser usados: hay que destruirlos. Dios tiene un propósito con todo lo que ordena. No quería que los israelitas cargaran con objetos "contaminados de demonios" por el efecto que causarían en ellos. Dios les advirtió que serían "anatema". ¿Por qué? Porque la poderosa influencia de los demonios los impulsaría a caer en adoración de demonios.

Si usted es un padre cristiano con adolescentes rebeldes, le advierto que no debe entrar al cuarto de los muchachos y barrer con todo lo que sospeche que es un objeto familiar. Debe hablar primero con ellos. Ate los demonios que hay en él, y entonces siéntese a hablar con ellos. Escuche con ellos sus discos de "rock", y preste mucha atención a la letra. Le garantizo que su hijo se sentirá apenado porque sabe que la música "rock" es mala. Si se trata de juegos ocultistas, siéntese y léase los manuales y estudie el juego con ellos para que puedan llegar a entender lo que están haciendo; luego señáleles Biblia en mano lo que está mal. Después de hacer esto, destruya todos los discos, casetes, posters, materiales de juego, etc.

Como mencioné antes, los hijos de cristianos pueden, en fe, pedir al Señor que selle tales objetos para que los demonios no puedan seguir operando a través de ellos. Los menores no pueden arrojar a la basura las cosas de sus padres.

2. Usted tiene que comprender que sus seres amados están atados y enceguecidos por demonios. Puede pasar años hablándoles de que necesitan a Jesucristo, pero no lo van a entender. Pueden hasta repetir lo que usted les dice, pero es como si hubiera una interferencia entre lo que usted dice y su cerebro, por lo que no pueden entender los conceptos. Esa interferencia es un demonio. Además, su voluntad está amarrada y aunque entiendan que necesitan a Jesús como Salvador no pueden pedirle que sea su Salvador y Señor.

Si viven en la misma casa, todos los días, a viva voz, tome la ofensiva contra los demonios que hay en ellos. Puede hacer esto en otra habitación donde sus hijos no lo oigan. No olvide que los demonios tienen buenos oídos. Diga algo así:

"Demonios que tienen atado a:___________ , tomo autoridad sobre ustedes en el nombre de Jesucristo mi Señor. Los ato en el nombre de Cristo. Hoy no pueden afligir a . Mi casa está consagrada al Señor y es territorio sagrado. Ustedes son intrusos y no pueden actuar aquí. Los ato y les ordeno marcharse en el nombre de Jesucristo."

Será una batalla diaria. No puedo decir cuan prolongada será.

Sólo el Señor lo sabe. Esté consciente del hecho que los demonios pueden hablar a través de la otra persona, y a veces lo hacen con rudeza e insultos para que uno los deje. En muchos casos es necesario reprender directamente al demonio que habla a través de la otra persona y ordenarle que calle. El Señor lo dirige a uno en esto.

3. Usted puede pedirle al Señor que le permita "ponerse al portillo" a favor de quien no es salvo. De esto hablaremos con más detalles en el capítulo 16. (Ver Ezequiel 22:30-31.) Pídale al Señor que le permita ponerse al portillo de esa persona para que sus ojos se abran y queden en libertad de aceptar a Cristo.

4. Por último, tiene que entender la maravillosa posición de poder que tenemos en Cristo. Hebreos dice:

"Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro". Hebreos 4:16

Las Escrituras nos enseñan que Satanás se presenta ante Dios y pide gente. El relato del primer capítulo de Job lo demuestra claramente. Además, es obvio que Satanás le pidió a Dios que le diera a Pedro:

"Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandaros como a trigo; mas yo he rogado por ti que tu fe no falte: y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos". Lucas 22:31,32

Satanás no es arrojado para siempre del cielo sino hasta el capítulo 12 de Apocalipsis:

"Y fue hecha una grande batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles lidiaban contra el dragón; y lidiaba el dragón y sus ángeles, y no prevalecieron, ni su lugar fue más hallado en el cielo. Y fue lanzado fuera aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña a todo el mundo; fue arrojado en tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él. y oí una grande voz en el cielo que decía: Ahora ha venido la salvación, y la virtud, y el reino de nuestro Dios, y el poder de su Cristo; porque el acusador de nuestros hermanos ha sido arrojado, el cual los acusaba delante de nuestro Dios día y noche". Apocalipsis 12:7-10

Hay que entender que Satanás se para ante el trono de Dios y le pide nuestros seres queridos inconversos. Satanás levanta el dedo acusador y dice: "Mira, Fulano está oyendo música 'rock' (o lo que sea), y tengo derecho a su alma y a influenciar en su vida y enviarle mis demonios a él".

Como Dios es totalmente justo, tiene que acceder si no hay oposición. Pero nosotros, como herederos y coherederos con Jesucristo, tenemos más derecho de pedirle a Dios que Satanás. Debemos acercarnos "confiadamente" al trono y presentar peticiones contrarias. Debemos orar algo así:

"Dios y Padre, te presento una petición opuesta a la de Satanás. Vengo a ti en el nombre de Jesucristo mi Señor y reclamo a esta persona. La reclamo como la herencia que prometiste darme (si la persona es hija suya o cónyuge suyo). Satanás no puede tomarla. Te pido que le abras los ojos para que pueda ver la luz del evangelio de Jesucristo."

Si la persona por la que está pidiendo no es familia suya, puede pedirla sobre la base de que Jesucristo nos ordenó hacer discípulos en todo el mundo y podemos pedir a esa persona para que sea discípula de Cristo.

Tenemos que entender que es una batalla real. No vamos a vencer de la noche a la mañana, pero tenemos poder y autoridad en Jesucristo para a la postre triunfar.

RESISTIENDO AL DIABLO

Santiago 4:7 dice: "Resistid al diablo, y huirá de vosotros." He aquí como puedes resistir al diablo y verte diariamente li...